Alexander Chapman Ferguson, más conocido como Sir Alex Ferguson o Fergie, ganó como entrenador una Copa Mundial de Clubes, una Copa Intercontinental, dos UEFA Champions League, dos Supercopas y dos Recopas de Europa, Premier League, FACup, Community Shield, copas, ligas escocesas y prácticamente todo título disputado en el fútbol inglés fue obtenido en algún punto por equipos bajo su dirección. Además de todos sus títulos y condecoraciones —que incluyen Mejor Director Técnico del siglo XXI de acuerdo con la Federación Internacional de Historia y Estadística del Futbol y, desde luego, el título de Comendador del Imperio Británico (CBA) concedido en 1999—, el escocés pasará a la historia por haber dirigido durante 26 años a un mismo equipo, el Manchester United.

En un periodo en que los entrenadores son la moneda de cambio ante cualquier mal resultado, dominado por la voraz impaciencia de triunfos y "buen futbol" de parte de los aficionados —y más aún de los medios—, la silueta constante de Sir Alex Ferguson en el banquillo Old Trafford aporta una complejidad adicional al entramado del futbol moderno que suele escapar a nuestros ojos.

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Presentamos algunos subrayados del libro Alex Ferguson. My Autobiography, publicado en 2013 por Hodder & Stoughton, contiene las reflexiones y memorias de una vida dedicada a dirigir un equipo.


· Entrenar futbol es una secuencia interminable de desafíos. En gran parte es un estudio sobre la fragilidad de los seres humanos.

· Dejar tu país crea una cierta determinación. No es una máscara, es una resolución de llevar a cabo las cosas.

· A veces, un director tiene que ser honesto con los aficionados, más allá de los jugadores. Los aficionados no son estúpidos. Mientras no se critique individualmente a los jugadores en público, reprender al equipo está bien, no es un problema. Todos podemos compartir la culpa: el director, su personal, los jugadores. Expresada correctamente, la crítica puede ser una aceptación de la responsabilidad colectiva.

· A veces las derrotas son los mejores resultados. Reaccionar ante la adversidad es una cualidad. Mostrar fuerza incluso en tus períodos más bajos. Hay un gran dicho: “Es sólo otro día en la historia del Manchester United”, en otras palabras, luchar contracorriente es parte de nuestra existencia.

· La cultura de nuestro juego ha cambiado. ¿Cuántos centrocampistas que les guste defender puedes nombrar?

· La naturaleza de este trabajo es que el público te atacará cuando las cosas vayan mal. Además, nunca he estado en deuda con la prensa y no podía contar con su apoyo. Yo no socializaba mucho con ellos, ni les daba historias […], así que no tenían ninguna razón para amarme o apoyarme durante los momentos difíciles. Otros directores eran más hábiles en cultivar sus relaciones con la prensa. Eso tal vez les compró un poco más de tiempo, pero no indefinidamente. Los resultados determinan si la guillotina cae.

· En el momento en el que el director pierde su autoridad, deja de existir el equipo. Los jugadores van a dirigirlo y entonces estás en problemas.

· La gente trata de aplicar al futbol los mismos principios que a los negocios. Pero no es un torno, no es un molino, es una colección de seres humanos. Esa es la diferencia.

· Es precisamente porque empecé en el distrito de la construcción naval de Glasgow que he logrado lo que hice en el fútbol. Los orígenes nunca deben ser un obstáculo para el éxito. Un comienzo modesto en la vida puede ser un aliciente más que un obstáculo. […] Tener antecedentes de la clase obrera no fue una barrera para muchos de mis mejores jugadores. Por el contrario, a menudo era parte de la razón por la que sobresalieron.

· Aparecer atribulado no es una manera de manejar la prensa. Mostrar tus tormentos no ayuda al equipo ni mejora las posibilidades de ganar el sábado.

· Hay una intensidad y volatilidad en los medios de comunicación modernos que encuentro difícil. Al final era difícil relacionarme con la prensa, estaban bajo tanta presión que no era fácil confiar en ellos.

· Hay un precio a pagar cuando se apoya a un equipo de futbol, el precio es que no se pueden ganar todos los partidos.

· Decisiones rápidas bajo presión. De eso se trata el futbol.