La decisión de Andrés Guardado nos ha dividido en dos bandos. Uno de idealistas y otro de realistas con los primeros acusando a los segundos de cínicos y sinvergüenzas y los segundos a los primeros de imprácticos y santurrones. Tal escenario nos diría que, de un lado, están los que buscan la estética, el cómo; y del otro, los buscadores de fines, el qué. No obstante, ambas posiciones podrían reconciliarse si consideramos cuáles serán las consecuencias a largo plazo de estas victorias del Tri puestísimas en tela de juicio.

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“La controversial derrota en segunda ronda de los Azzurri en Daejeon fue sólo el comienzo de una serie de eventos difícilmente creíbles”, dice el encabezado del número 21 de los 25 momentos más impactantes en mundiales según The Guardian, firmado por Paolo Bandini. Italia llegaba con una generación dorada mezcla de talento y madurez en el pináculo de sus carreras: Maldini, Del Piero, Inzaghi, Vieri, Buffon, Cannavaro y Totti. Pero, como preludio a lo que sucedería ante la escuadra anfitriona en octavos de final, Italia había ya sido perjudicada desde la fase de grupos: “En los dos partidos ante Croacia y México, a Italia le anularon cuatro goles. Al menos tres de ésos parecieron marcaciones incorrectas”. En los tiempos extras contra Corea, Italia recibió una injusta expulsión a Francesco Totti y vio una ocasión clara anulada incorrectamente por fuera de juego. Los de casa marcaron al ‘117 y el partido terminó en ese gol de oro.  LADRI! (¡Ladrones!) Vergogna! (¡Vergüenza!) “Italia fue echada de un sucio mundial donde árbitros y auxiliares son utilizados cual pistoleros”, gritaba la prensa italiana.

Mas la tragedia pasajera de Italia en Corea poca comparación admite con la prolongada tragedia coreana tras su mundial. El cuadro entonces dirigido por Guus Hiddink se convirtió en la primer selección asiática en alcanzar semifinales mundialistas tras una victoria sobre España tan puesta en tela de juicio como aquélla contra la Azzurra. Los coreanos que optaron por minimizar las claras ayudas arbitrales excusándolas tras los mantos del error humano y de la particular naturaleza del futbol se sumergieron en un éxtasis de indulgencia y autosatisfacción que seguramente les han convertido en una de las selecciones más mediocres de ediciones posteriores de copa del mundo. Incapaces de superar fase de grupos en 2006, 2010 y 2014, Corea del Sur se sale sin falta con uno o dos de los partidos más aburridos en cada mundial.

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¿Cuál es la relación de causalidad entre ayuda arbitral, indulgencia y mediocridad?  La idea clave es considerar que el verse favorecido sistemáticamente por juicios equivocados-sean éstos provocados por la incompetencia o por la premeditación- adultera el resultado y destruye la autenticidad de un partido o torneo. Una ayuda arbitral adultera cuando el equipo beneficiado aprovecha y saca una ventaja artificial -que no se corresponde con la realidad-, es decir, cuando hay ventajismo. Se habla del gol con la mano de Maradona o del penal anotado sin escrúpulos ni cálculos morales de Klaas Jan Huntelaar en Fortaleza. Pero tales incidentes no amenazan ni ponen en tela de juicio la autenticidad del mérito de una escuadra que en un mismo mundial venció a las grandes potencias de los años ochenta en su camino al título de la mano del mejor gol de la historia, y tampoco modifican el empuje y asedio holandés encerrando al Tri en el área chica con el tiempo extra aún por llegar. Corea no es más que España ni Italia y, aunque fugazmente aparentó serlo, las consecuencias a largo plazo han juzgado correctamente.

El debate entre románticos y realistas en función al penal de Guardado se reconcilia cuando consideramos lo que vendrá, puede venir o ya llegó. Es decir, cuando consideramos las oscuras posibilidades abiertas por el favor arbitral, el ventajismo y la autenticidad destruida: indulgencia y mediocridad. Corea no pasa de la fase de grupos, México de los octavos. Cuando el qué y el cómo se reconcilian en el futbol sabemos entonces que valen más las merecidas derrotas que los triunfos robados.

César Martínez

 

Un comentario en “Guardado y lo que vendrá para el Tri